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Pobladores de San Vicente Ferrer piden consenso ante posible cambio en la administración del agua

Maribel Linares

Habitantes de la inspectoría de San Vicente Ferrer, en Tehuacán, manifestaron su rechazo ante la posibilidad de que la autoridad auxiliar asuma la administración del sistema de agua potable que actualmente opera el Ejido, al considerar que esta medida podría derivar en su incorporación al Organismo Operador del Servicio de Agua Potable y Alcantarillado de Tehuacán (OOSAPAT) y provocar un incremento en las tarifas para los usuarios.

Los vecinos señalaron que la preocupación surgió luego de que la Inspectoría de San Vicente Ferrer mostró interés en administrar el sistema ejidal, situación que, afirmaron, genera incertidumbre entre la población debido a las diferencias que existen en los esquemas de cobro entre ambos sistemas.

Explicaron que actualmente el abastecimiento de agua en la comunidad se realiza mediante dos redes independientes: una administrada por el Ejido de San Vicente Ferrer y otra operada por el OOSAPAT, las cuales funcionan bajo mecanismos distintos para el pago del servicio.

Precisaron que los usuarios del sistema ejidal cubren una cuota fija mensual de entre 20 y 25 pesos, mientras que quienes reciben el suministro a través del OOSAPAT pagan una tarifa determinada con base en el consumo registrado por el medidor.

Los habitantes expresaron su preocupación de que un eventual cambio en la administración permita que el sistema ejidal sea incorporado al organismo operador, lo que modificaría las condiciones actuales del servicio y representaría un aumento en el gasto de las familias.

De acuerdo con los pobladores, en San Vicente Ferrer existen siete pozos de agua. Dos son administrados por el OOSAPAT, dos se destinan al uso agrícola y tres permanecen bajo la administración del Ejido, esquema que, aseguraron, ha permitido garantizar el abastecimiento de agua para la comunidad.

Los vecinos destacaron que el sistema ejidal ha operado durante varios años sin mayores complicaciones y consideraron que cualquier modificación debe sustentarse en información clara, así como en la participación de todos los usuarios del servicio.

Finalmente, los habitantes solicitaron que cualquier decisión relacionada con la administración del agua potable sea tomada mediante el consenso de la comunidad y con total transparencia. Asimismo, reiteraron su postura de mantener el sistema administrado por el Ejido y evitar cambios que puedan afectar la economía y el acceso al servicio de las familias.

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