Maribel Linares
San Gabriel Chilac, Puebla. Después de más de 13 años de conflicto por el aprovechamiento del agua del manantial La Taza, se plantea la perforación de un nuevo pozo profundo para garantizar el suministro a 14 campesinos que fueron expulsados del sistema de riego desde 2013, informó José Luis Leyva Machuca, dirigente del Movimiento de Autogestión Social, Campesino, Indígena y Popular (MASCIP).
Explicó que la exclusión de los productores ocurrió luego de que el Tribunal Agrario 47 emitiera una sentencia relacionada con el reconocimiento de tierras comunales, entre las cuales se encontraban canales de distribución de agua del manantial. A partir de esa resolución, los integrantes del sistema de riego consideraron que los terrenos reconocidos representaban un riesgo y determinaron retirar las tandas de agua a 14 comuneros, lo que originó un conflicto que permanece sin solución desde hace más de una década.
Leyva Machuca indicó que, durante una reunión con la secretaria de Gobernación federal, Rosa Icela Rodríguez, realizada el pasado 12 de octubre, se solicitó a la Comisión Nacional del Agua (Conagua) buscar una alternativa para garantizar el acceso al recurso hídrico a los afectados. Como resultado de las gestiones, se planteó otorgarles una nueva concesión mediante la perforación de un pozo profundo en una zona limítrofe entre Altepexi y San José Miahuatlán.
Detalló que inicialmente se consideró perforar el pozo en la parte norte de San Gabriel Chilac; sin embargo, debido a que las parcelas de los 14 productores se encuentran dispersas, se propuso concentrar a los beneficiarios en un solo terreno. Para ello, el comisariado de Bienes Comunales plantea destinar alrededor de 100 hectáreas de territorio comunal al proyecto.
La propuesta contempla que cada uno de los 14 campesinos afectados disponga de aproximadamente una hectárea, mientras que el resto de la superficie podría beneficiar a otros comuneros integrantes de la organización. Con esta alternativa se busca resolver la falta de agua que enfrentan los productores desde 2013.
En cuanto al financiamiento, el dirigente señaló que Conagua aportaría alrededor del 70 por ciento de la inversión, mientras que el porcentaje restante se gestionaría ante el Gobierno del Estado o el Ayuntamiento, con la finalidad de reducir al mínimo la aportación económica de los campesinos. El costo total estimado para la perforación del pozo superaría los dos millones de pesos.

